Limpieza y lavado
- 1.
Limpieza diaria
Quita el polvo con un cepillo suave o un rodillo de ropa. Evita frotar fuerte: el hilo puede formar motitas.
- 2.
Manchas pequeñas
Humedece un paño blanco con agua tibia y un poco de jabón neutro, y da toquecitos sobre la mancha sin empapar el relleno.
- 3.
Lavado a mano
Si hace falta, lávalo a mano en agua fría con jabón neutro. Aprieta suavemente, sin retorcer, y enjuaga bien.
- 4.
Secado
Envuélvelo en una toalla para retirar el exceso de agua y déjalo secar acostado, a la sombra y en un lugar ventilado. Reacomoda su forma mientras está húmedo.
Qué evitar
- Lavadora y secadora: deforman el tejido, apelmazan el relleno y pueden soltar ojos o piezas.
- Blanqueador o cloro: decoloran el hilo de algodón.
- Sol directo por muchas horas: destiñe los colores con el tiempo.
- Plancha o fuentes de calor: los ojos de seguridad y los adornos son de plástico.
- Mascotas: les encanta morder la lana; guárdalo fuera de su alcance.
Cómo guardarlo
Guárdalo en un lugar seco y ventilado, idealmente en una bolsa de tela o una caja con respiraderos. Evita las bolsas plásticas cerradas por largos periodos: acumulan humedad. Si lo tienes en exhibición, sacúdele el polvo cada tanto para que no se incruste en el tejido.
Si es para un bebé
- Pide la versión con ojos y detalles bordados en lugar de ojos de seguridad o botones.
- Revisa de vez en cuando costuras, orejas y extremidades; si notas algo flojo, deja de usarlo y escríbenos.
- Lávalo antes del primer uso y con frecuencia, siguiendo los pasos de arriba.
- No lo dejes dentro de la cuna mientras el bebé duerme sin supervisión.
Reparaciones
¿Se soltó una costura o quieres renovar un amigurumi con mucho cariño encima? Podemos repararlo. Escríbenos desde contacto con una foto y te decimos cómo lo dejamos como nuevo. Si llegó con un defecto de fábrica, revisa nuestra garantía.